Cuando llegaron, el Rey y la Reina de Corazones estaban sentados en sus tronos, y había una gran multitud congregada a su alrededor: toda clase de pajarillos y animalitos, así como la baraja de cartas completa. El Valet estaba de pie ante ellos, encadenado, con un soldado a cada lado para vigilarlo. Y cerca del Rey estaba el Conejo Blanco, con una trompeta en una mano y un rollo de pergamino en la otra. Justo en el centro de la sala había una mesa y encima de ella una gran bandeja de tartas: tenían tan buen aspecto que a Alicia se le hizo la boca agua al verlas. «¡Ojalá el juicio termine pronto», pensó, «y repartan la merienda!» Pero no parecía haber muchas posibilidades de que así fuera, y Alicia se puso a mirar lo que ocurría a su alrededor, para matar el tiempo.
Lewis Carroll, Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas

Se acerca el verano, se presiente en el aire. Llega el tiempo de compartir con nuestros seres más queridos al aire libre. Disfrutar de un picnic, de la mesa en el jardín, en el patio o en el balcón.
Las tartas tienen la ventaja enorme que pueden comerse tanto calientes, tibias o frías. Son prácticas para servir y muy ricas. Su practicidad y la rapidez que presentan a la hora de servirlas no le quita el valor que tienen como alimento, ya que pueden hacerse de verduras, carnes, frutas, cremas, etc. y algunas de ellas requieren preparaciones muy elaboradas. En el caso de las tartas saladas pueden acompañarse con ensaladas de hojas verde, por ejemplo, y se constituyen además en un alimento que a los chicos les gusta mucho.
Las tartas nos acompañan desde tiempos muy lejanos y no escapan a la literatura.
La taberna estaba llena de clientes, tanto hombres como mujeres, y aunque más de uno quiso entablar conversación con nuestros aventureros, ninguno de los que lo intentaron prometía prometía resultar interesante en caso de conocerlo mejor. No había nada más que los normales bajos fondos de Londres y algunos bohemios de costumbre. El príncipe había comenzado a bostezar y empezaba a sentirse aburrido de la excursión, cuando los batientes de la puerta se abrieron con violencia y entró en el bar un joven seguido de dos servidores. Cada uno de los criados transportaba una gran bandeja con tartas de crema debajo de una tapadera, que enseguida apartaron para dejarlas a la vista; entonces el hombre joven dio la vuelta por toda la taberna ofreciendo las tartas a todos los presentes con manifestaciones de exagerada cortesía. Una veces le aceptaron su oferta entre risas, otras se la rechazaron con firmeza, y algunas, hasta con rudeza. En estos caso el recién llegado se comía siempre él la tarta, entre algún comentario más o menos humorístico. Por último se aproximó al príncipe Florizel.
Historia del joven de las tartas de crema, Robert L. Stevenson. En: El Club de los Suicidas.
Tarta de choclo
aceite de oliva c/n
1 cebolla chica
1 puerro
1 echalote
1/2 ají morrón rojo pelado
3 cdas. vino blanco
1 lata de choclo amarillo en grano (de buena calidad)
1 lata de choclo amarillo cremoso (de buena calidad)
100 cc. crema de leche
1 huevo
100 gr. queso gruyêre rallado
sal y pimienta
2 discos de masa para tarta (tipo masa criolla)
Verter en una sartén un chorro de aceite de oliva para rehogar la cebolla picada fina, el puerro en rodajas también finas, el echalote bien picado, el morrón en tiras y pizca de sal. Dejar un par de minutos y agregar el vino blanco.
Una vez que todo está bien rehogado y la cebolla transparente, agregar el contenido de la lata de choclo en granos y luego el choclo cremoso. Mezclar, dejar unos segundos que tome temperatura y agregar la crema de leche. Dejar cocinar hasta que la preparación tome un poco de consistencia. Salar a gusto.
Retirar del fuego, agregarle el huevo, mezclando muy bien para que se integre y la clara y la yema no coagulen. Llevar de nuevo la preparación al fuego, remover, agregarle el queso y la pimienta. Dejar otros segundos, cuando el queso comienza a derretirse, retirar del fuego y dejar enfriar la preparación.
Forrar un molde para tarta con uno de los discos de masa, verter el relleno ya frío y tapar con el otro disco. Pinchar su superficie con un tenedor o hacerle un pequeño corte en el centro para que salga por allí el vapor.
Pintar la superficie de la tarta con yema de huevo mezclada con apenas de agua o leche para aligerarla un poco y llevar a horno moderado hasta que la masa esté dorada y cocida.
Tarta de peras y roquefort
1 rectángulo de masa de hojaldre (aproximadamente 350 gr. de masa)
4 peras de pulpa consistente (no usar las peras acuosas)
250 gr. roquefort
Disponer el rectángulo de masa de hojaldre sobre una placa rectangular apenas humedecida con agua. Pinchar la masa con un tenedor sin llegar a los bordes.
De la misma forma, sin llegar a los bordes, ubicar rodajas de pera cortadas muy finas. Encima de las peras poner el roquefort desgranado. Llevar a horno hasta que la masa esté cocida.
Tarta de cebolla y quesos
aceite de oliva c/n
3 cebollas
3 cebollas de verdeo
2 puerros
1 echalote
150 gr. de queso Mar del Plata rallado
4 cdas. de queso crema
100 gr. de queso port salut
1 huevo
2 discos de masa para tarta (tipo criolla)
Rehogar en aceite de oliva, las cebollas y los puerros, previamente cortados en fina juliana junto al echalote picado. Cuando toda la preparación está transparente retirar del fuego y ponerla en un bols.
Aparte mezclar bien el huevo con el queso crema y el queso rallado. Agregar esta mezcla a la preparación de verduras.
Forrar un molde con el disco de masa. Verter el relleno, cubrir con el queso port salut cortados en fetas, tapar con el otro disco, hacer un corte pequeño en el centro, pincelar la superficie con huevo y llevar a horno moderado hasta que la masa esté dorada.
Tarta de pollo y champiñones
aceite de oliva c/n
1 cebolla roja
2 echalotes
1 ají amarillo pelado
1 pechuga de pollo
200 gr. champiñones
1/2 copa de jerez
200 cc. crema de leche
2 huevos grandes
1 disco de masa para tarta
Rehogar la cebolla y el echalotes picados junto al morrón amarillo en tiras en el aceite. Agregar los champiñones bien limpios cortados en láminas y seguir rehogando.
En otra sartén, sellar el pollo cortado en cubos, luego agregar el jerez y dejar evaporar el alcohol. Luego verter el pollo en la preparación de hongos y crema. Cuando la preparación espesa un poco, retirar. Dejar enfriar.
Forrar un molde de tarta con el disco de masa, debe quedar un borde de masa alto para contener el relleno. Verter la preparación de pollo y champiñones.
En un bol mezclar ligeramente los huevos con la crema y cubrir con esta mezcla el relleno de la tarta, tratando que penetre.
Llevar a horno moderado hasta que la tarta esté cocida.
Tarta vienesa de ricota y ciruelas
Ángel pie de chocolate
Tarta ganache de chocolate
Masa
125 gr. manteca
125 gr. azúcar
1 huevo
1 cucharada de cacao amargo
300 gr. harina
Relleno
mermelada de naranjas c/n
50 gr. almendras peladas y tostadas
200 gr. chocolate de taza
200 gr. crema de leche
2 cucharadas de Cointreau
Para decorar
cascaritas de naranja bañadas al chocolate
Colocar en un bol la manteca a punto pomada con el azúcar y batir muy bien hasta formar una crema. Añadir el huevo y mezclar hasta integrarlo completamente. Luego agregar el cacao y la harina tamizada, formando la masa.
Dejar descansar unos 15 minutos, y luego forrar un molde enmantecado y enharinado con la masa.
Llevar la masa a horno moderado hasta que esté cocida. Retirar y dejar enfriar.
Para el relleno preparar una ganache. Para ello, verter la crema en una cacerolita y llevar al fuego. Cuando comienza el hervor, retirar y agregarle el chocolate picado. Mezclar bien hasta integrar. Perfumar con el Cointreau.
Cubrir la base de la tarta con mermelada de naranja y encima colocar las almendras picadas. Verter la ganache.
Para la decoración picar las cascaritas de naranja bañadas en chocolate y decorar los bordes. El centro de la tarta decorarlo con las cascaritas sin picar. Llevar a la heladera y mantener allí hasta servir.
Tarta de ananá
Masa
350 gr. harina
2 huevos
100 gr. manteca
100 gr. azúcar
Relleno
1 lata de ananá en almíbar
400 gr. leche condensada (1 lata)
5 yemas
150 gr. nueces y almendras molidas.
Colocar en un bol la harina en forma de corona, en el centro poner los huevos, la manteca en trozos y el azúcar. Unir los ingredientes y formar la masa. Dejarla reposar media hora en la heladera, tapada con un film.
Estirar la masa, forrar una tartera enmantecada y enharinada, y pinchar la masa con un tenedor.
Rellenar con las rodajas de ananá escurridas y cortadas en daditos.
Mezclar la leche condensada con las yemas y las frutas secas molidas. Verter sobre el relleno de ananá.
Llevar a horno moderado suave hasta que el relleno esté cuajado.
Llevar la tarta a la heladera hasta servir.
Tarta Moca
Masa
250 gr. galletitas de chocolate
100 gr. manteca
Relleno
250 gr. crema de leche
3 cdas. de azúcar
250 gr. queso crema
2 cditas. de café soluble
3 cdas. de Tía María
10 gr. gelatina sin sabor
3 cdas. agua
Cubierta
150 gr. avellanas tostadas y molidas
azúcar impalpable perfumada con café soluble c/n
Para la base moler muy bien las galletitas y una vez que están pulverizadas agregarle la manteca derretida. Mezclar muy bien y cubrir la base de una tartera. Llevar a la heladera.
Preparar la crema batiendo la crema de leche con el azúcar, el café y el Tía María. Agregar el queso e incorporarlo suavemente hasta que esté completamente integrado. Mezclar la gelatina sin sabor con el agua fría y llevar a baño de María hasta que esté bien disuelta. Dejar pasar el calor y agregar a la crema.
Rellenar la tarta con esta crema y cubrir toda la superficie con las avellanas molidas Espolvorear con el azúcar al café.